viernes, 7 de agosto de 2015

19. El alfa y la omega

Texto: Michael Ende en Carpeta de apuntes
Imagen: Maddy



Las letras del alfabeto hebreo tienen nombres y son al mismo tiempo cifras, pero esos valores numéricos no son únicamente cuantitativos sino sobre todo cualitativos, así, el uno, el Aleph, es el número mayor, es la unidad inconcebible de todo, encierra en sí todas las oposiciones, es impronunciable o mejor dicho, es una consonante inaudible, y significa “la cabeza”, incluso, más exactamente, “la cabeza de toro”. La letra vigésimo segunda, la última letra, se llama Thaw, “el signo”, y tiene el valor numérico de cuatrocientos, lo que significa la infinita multiplicidad en tiempo y espacio, siempre y en todo lugar. En su configuración más antigua esa letra tiene forma de cruz.

En ese signo está clavado el Redentor, o sea, en el “siempre y en todo lugar”, y al mismo tiempo lo supera, siempre y en todo lugar.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.

Aquel que quiera hacer magia tiene que poder dominar y aplicar su capacidad de desear