miércoles, 3 de junio de 2015

4. Cuarenta y cuatro preguntas al amable lector

Texto: Michael Ende en Carpeta de apuntes 
Imagen: Edgar Ende




Si usted confeccionara un libro como éste ¿qué criterios aplicaría para la selección?

¿Hay libros o pasajes de libros que han cambiado su vida?

¿Piensa que es casualidad si, angustiado por problemas vitales, tiene usted de pronto entre las manos, justo en el momento adecuado, el libro adecuado, lo abre justo por la página adecuada, y encuentra exactamente la respuesta adecuada?

La Biblia, que habla de ángeles, demonios y milagros, ¿pertenece a la literatura fantástica?

¿Existe de verdad, o ha existido alguna vez, una ciudad llamada Moscú, tal y como la describe Tolstoi, una ciudad llamada Berlín, de la que habla Fontane, una ciudad llamada París, como la que describe Maupassant?

La luna, a la que Goethe hablaba de tú (« Tú invades de nuevo montes y valles…»), y la masa de polvo y escorias por la que se movían inseguros los dos astronautas ¿son el mismo cuerpo celeste?

La descripción de las atrocidades de la guerra ¿puede aleccionar o incluso cambiar a una persona que ha vivido esas atrocidades de la guerra, sin aprender la lección y sin cambiar?

El sufrimiento de mil seres humanos ¿es más que el de uno sólo?

Una superficie roja de un kilómetro cuadrado ¿es más roja que una superficie del mismo color y de un metro cuadrado?

Para imaginarse un mundo en sí, distinto de las representaciones del mundo que tienen los humanos, ¿no hace falta por lo menos un ser humano, a saber, el que se imagina ese mundo?

Si cambian muestras representaciones de la realidad ¿cambia también la realidad?

¿Puede usted pensar algo para lo que no exista palabra?

Un niño pequeño que aún no sabe hablar y que, supuestamente, tampoco sabe entonces pensar ¿cómo puede entender que las palabras tienen un significado?

¿Puede usted explicar lo que significan las palabras «ya» o «justamente»?

¿Qué quiere decir usted cuando afirma que ha «entendido» una poesía?

¿Le parece posible que dentro de cien o doscientos años los hombres se lleven las manos a la cabeza ante la idea que nosotros teníamos del mundo?

¿Qué puede impulsar a un nihilista a querer convencer a otros de la propia opinión de que nada tiene sentido?

¿Tiene razón quien piensa que un pintor que pinta una buena imagen de Cristo debería ser también una especie deCristo?

¿Qué justifica la representación de una muerte horriblemente cruel mediante un bello cuadro, una bella música o unos bellos versos?

¿Es la belleza un hecho objetivo o una vivencia subjetiva, o está mal planteada una pregunta así?

Cuando se hace chocar una mano con otra ¿qué sonido produce una mano?

La fuerza que impulsa a la aguja de una brújula a señalar siempre hacia el norte ¿reside en la aguja o en el globo terráqueo?

Cuando varias personas leen el mismo libro, ¿leen realmente lo mismo?

¿Dónde tiene lugar lo que sucede entre un lector y su libro?

¿Es posible, sin espíritu, negar el espíritu?

¿Por qué escribe la gente voluminosas novelas sobre el hecho de que ya no sea posible escribir novelas?

¿Quién inventará las historias de los autores que afirman no ser «narradores omniscientes»?

¿Cuál es la diferencia entre una ficción poética y una mentira?

Si el arte consiste en omitir, ¿no es entonces el arte supremo no hacer absolutamente nada?

¿Están obligados los lectores a entender a un escritor o está obligado el escritor a hacerse entender de los lectores?

Si tengo ante mis ojos las palabras «árbol» en caracteres morse, en letras góticas, en sistema braille y en un ideograma, pero no conozco esos sistemas de escritura, ¿no habré de suponer que son cosas muy diferentes?

Si Kafka quiso decirnos con sus novelas lo que interpretan sus intérpretes, ¿por qué no lo dijo él?

¿Qué hacen los personajes de un libro cuando nadie lee el libro?

¿Es el deseo de belleza el deseo de embellecer lo que no es bello?

¿Ha conocido usted jamás a una persona como todo el mundo?

¿No es completamente asombroso que la totalidad de la literatura alemana, inglesa, francesa, española e italiana conste tan sólo de veintiséis letras?

¿Le parece a usted posible que Dios, tal y como lo presenta la cábala, haya creado el mundo a partir de veintidós letras y diez números?

La danza que supera la ley de la gravedad ¿podría existir sin la ley de la gravedad?

¿Qué proceso electroquímico de nuestro cerebro habrá producido el pensamiento de que los pensamientos no son otra cosa que procesos electroquímicos de nuestro cerebro?

Si la realidad tiene algo que ver con «realizar», ¿qué realidad tiene un sueño?

¿Hay libros que le hacen a uno enfermar o recobrar la salud?

¿Ha observado usted también que un hada le satisface a cada persona tres deseos en el curso de su vida?

En su opinión ¿qué es más difícil de hacer: lo difícil o lo fácil?

¿Comprobará usted si han sido de verdad cuarenta y cuatro preguntas o se fía de mi palabra?

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Recopilatorio de los mejores artículos en español sobre la vida y obra de Michael Ende, autor de La historia interminable y Momo. Escritor alemán de la postguerra, nacido en Garmisch-Partenkirchen, el 12 de Noviembre de 1929 y muerto el 28 de Agosto de 1995 en Stuttgart,

Aquel que quiera hacer magia, tiene que poder aplicar y dominar su capacidad de desear.. Con la tecnología de Blogger.

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