jueves, 22 de mayo de 2014

El mito de los inmortales

Texto: Alba en Universo sin cuerpo, 18 junio 2010
Imagen: Gibran Khalil Gibran




"Para nosotros,los lectores, es la literatura la que nos aglutina con la vida, y por lo tanto lo que nos hace inmortales"
Javier Pérez Andújar.

Michael Ende en su "Historia Interminable" recoge el sueño de todo lector, ¿qué amante de la literatura no ha soñado alguna vez con una historia sin fin? Dice Javier Pérez Ándujar que la inmortalidad es una sensación:" hay más inmortalidad en un minuto de lectura que en toda una vida eterna". De éste modo considera que la inmortalidad se encuentra en la lírica.

El Áuryn que en la novela de Michel Ende se entrega al que ha de salvar el mundo de Fantasía representa la imaginación, el poder capaz de crear todo de nuevo sin límites. Pero éste poder le vendrá grande debido a su debilidad humana y necesitará ayuda para corregir sus errores y ser capaz de volver a su mundo. El Áuryn se rige por el principio de "cada elección es una renuncia" de modo que por cada cosa que adquiere renuncia a un recuerdo. Corre el riesgo de olvidarse de quién es, de olvidar su mundo. Bajo una historia aparentemente infantil se esconde un mito de inmortalidad. Recuerdo también la película en la que en la portada del libro que leía Bastián aparecía el uróboros. Siempre me fascinó este símbolo,ésta serpiente en contínua retroalimentación. El Áuryn que representa a la emperatriz infantil es un uróboros, tiene que renunciar a un recuerdo porque la inmortalidad exige el olvido. "La novedad no es otra cosa que el olvido" dice Bacon y ¿qué supone la inmortalidad sino la comprobación de que la novedad es una falacia?


La nada es la fuerza que representa el fin. Avanza y destruye paulatinamente el mundo de Fantasía. Es destrucción frente a la creación que posibilita el Áuryn. Michael Ende nos presenta una inmortalidad cíclica. No es un estar pasivo o un permanecer igual a lo largo del tiempo. No es una repetición ab infinitum como la del eterno retorno de Nietszche, ni siquiera es una inmortalidad de Fénix, ya que no llega a morir. Los nombres de la emperatriz son el yo de Fantasía, el motor vital del mundo que gobierna. Es eterna siempre que tenga un nombre pero los nombres se van olvidando a lo largo del tiempo teniendo su eternidad una edad vital. El olvido destruye la inmortalidad y hace falta llenar el vacío que deja con nuevos nombres que delimiten y creen de nuevo la realidad para luchar contra la nada, el no-ser, la muerte.

Para Schopenhauer "desear la inmortalidad es desear la perpetuación de un gran error" sin embargo, para el industrial estadounidense Henry Jhon Kaiser "para poder vivir grandes empresas hay que vivir convencidos, no de que somos longevos, sino inmortales" mientras que para Platón es inmortal lo que se mueve por sí mísmo. Shiller viene a decir lo mísmo que Schopenhauer pero con un tono más optimista "en el fondo somos algo que no debería ser por eso cesamos de serlo algún día"

Hay muchos tipos de inmortalidad recogidas en mitos, cuentos y leyendas y cada una es presentada como un fin o como un fatum terrible e indeseado. Hay una pretendida inmortalidad biológica cíclica de una medusa que no sé que margen de crédito concederle, la de la piedra filosofal, el Santo Grial, la del alma inmortal de Platón, la de Aquiles, la de Homero, la del Ave Fénix, la vampírica, la de los luggnaggienses de J.Swift, la de las pirámides de Egipto que se ha llamado inmortalidad del arte o inmortalidad de la piedra, la del Holandés Errante, la de Fausto, la de Dalí y la de cada uno. De todas las formas de ver y concebir la inmortalidad podemos ver que no tiene por qué estar empapada de misticismo ni de una fe religiosa. En "Eternidad" de Alyson Noel, se nos presentan dos formas de inmortalidad distintas, una inmortalidad biológica, vital y una inmortalidad más allá de la muerte.

En "otro mundo". Presenta la mente del inmortal como carente de límites espacio-temporales pudiendo crear de la nada con el pensamiento cosas materiales. El inmortal renuncia a la vida mortal y a la inmortalidad que ofrece la muerte, renuncia al "paraíso". Además tienen telepatía y mediante el pensamiento son capaces también de curar su cuerpo si intentan matarlos. Habla de una concepción del alma compuesta de chakras. También aparece en esta novela el mito de la reencarnación y el karma, aunque no profundiza demasiado siguiendo el hilo ligero de la trama.

Es en el hombre la necesidad de conjurar a la inmortalidad un profundo miedo a la muerte, al fin, a la no-existencia. Un sentirse nada frente al universo, una impotencia contra la fuerza de la naturaleza, de su propia naturaleza. Pero somos inmortales, por eso nuestros genes pasan a través de las generaciones, y estamos hechos de lo que siempre vuelve, de lo que nunca acaba y siempre fluye...

"¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante,lo original,sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad"
Jorge Luis Borges


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Recopilatorio de los mejores artículos en español sobre la vida y obra de Michael Ende, autor de La historia interminable y Momo. Escritor alemán de la postguerra, nacido en Garmisch-Partenkirchen, el 12 de Noviembre de 1929 y muerto el 28 de Agosto de 1995 en Stuttgart,

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