jueves, 20 de febrero de 2014

Los primeros años, días de escuela

La historia de Michael Ende inicia en 1928 en el pueblo bavariano de Garmisch-Partenkirchen. Huyendo del mal tiempo, Edgar Ende un pintor de Hamburgo, entra buscando refugio en una pequeña tienda en Bahnhofstrasse de joyería y bisutería; con el correr de las horas y que el tiempo no daba muestras de mejorar, la dependiente del lugar, Luise Bartholoma invita a Edgar a su apartamento en el primer piso, éste le muestra sus pinturas y no solo captura su atención, pues se casarían poco después. Luise, una mujer solitaria y nueve años mayor que Edgar, muestra gran interés por todas las materias literarias, filosóficas, mitológicas y religiosas, y encuentra en el pintor una agradable compañía; esa noche hablarían a lo largo de muchas horas. Poco después de que Edgar cumpliera 28 años, el 22 de febrero la pareja contrajo matrimonio.

Michael Andreas Helmut Ende nace en Garmisch-Partenkirchen a las 5.15 pm el 12 de noviembre  de 1929 , por cesárea y su madre estuvo en una situación muy crítica de la que logró salvarse. A pesar de eso, Michael fue un saludable bebé que creció rápidamente, tanto que su traje de bautizo ordenado a Arabia, le quedó corto, finalmente no fue bautizado.


Su padre, Edgar Ende, pronto se aburrió de la vida en Garmisch, y se llevó a su familia a la ciudad, donde su trabajo artístico fuese más apreciado, “Garmisch no es un lugar para un artista”, escribió Michael acerca de las ambiciones de su padre “el único lugar para un pintor es Munich. Así que mi madre guardó silencio y nos trasladamos a la ciudad”. Esa mudanza tuvo lugar en 1931 y la familia se estableció en una villa que había sido del escultor Joseph Flobmann. Las pinturas de Edgar Ende comenzaron a venderse bien y la situación financiera de la familia se mantuvo estable. Los siguientes cuatro años serían de gran felicidad para la familia pero el interés artístico en Edgar Ende no duraría para siempre.

En 1935 los Ende se mudan a Obermenzing no.90 Kaulbachstrabe en Schwabing, donde ocuparon un departamento en el cuarto piso. El sitio estaba dividido en un estudio para Edgar, una sala de estar y un dormitorio para la familia. Éste tenía una pantalla que separaba a Michael de sus padres y se convertía en su propio dormitorio desde el cual podía ver las estrellas; dicho lugar sería muy importante para su posterior obra literaria.

Michael fue afortunado al crecer rodeado de un rico ambiente artístico, espiritual y material. Los Ende no tuvieron problemas financieros reales –ni sus amigos-. Y no era extraño que alguno llegara en mitad de la noche para sostener una charla intelectual. El historiador Friedhelm Kemp llego una vez urgentemente a ver a sus amigos para hablar sobre un poema; Michael describe la situación así “Nos habíamos ido a la cama, porque yo tenía clases al día siguiente(…) y permanecieron sentados en el estudio discutiendo el poema durante toda la noche”. Muchas experiencias como esta conformaron la vida del chico, quien se convirtió en un niño bohemio rodeado de escritores, escultores, y pintores. Su padre mostraba gran interés en cuestiones filosóficas y religiosas, alquimia, mitos hindúes y antroposofíía -áreas desaprobadas por el régimen nazi-. Y pasaba horas discutiendo acerca de éstos y otros temas.

Viviendo en esa positiva atmosfera, Edgar experimentó la época mas productiva de su carrera. Décadas despues, Michael recordaría ese periodo como “La euforia de completar una pintura“. “Los amigos venían y se unían a la celebración” (…) Ellos se reunían alrededor de la pintura hasta altas horas de la mañana, yo tenía siete u ocho años de edad y me les unía, era muy feliz”.

Michael era extremadamente apegado a su padre y en los siguientes años, ambos sostendrían conversaciones sobre las pinturas de Edgar y su mundo, las cuestiones esotéricas y religiosas eran el tema favorito; Edgar sentía un profundo respeto hacia la divinidad pero no se limitaba al cristianismo, sino que su admiración se extendía hacia grandes figuras de otras religiones como el budismo. Luego, cuando el joven Michael comenzó a escribir poesía, sus padres tomaron sus primeros esfuerzos con mucha seriedad, Edgar leyó con todo orgullo los escritos de su hijo a sus amigos; como escritor, Michael tuvo la suerte de tener el apoyo de sus padres desde el inicio.

En Schwabing, la situacion financiera de la familia se deterioró por los cambios políticos y en 1936 Edgar fue vetado por el régimen Nacional Socialista pues pensaban que su trabajo era “degenerado”; sin embargo, continuó su trabajo a puertas cerradas pero no logró volver a exhibirlo y su ascendente carrera fue cortada abruptamente. La familia entonces tuvo que depender económicamente de Luise quien trabajaba como fisioterapeuta y masajista; este fue el principio del periodo difícil. Muchos de los compañeros y amigos de Michael quienes eran judíos y `gentiles´ fueron arrestados y conducidos a campos de concentración, Michael aprendió a no hablar de ello en la casa.

El rompimiento del matrimonio comenzó a anunciarse, la causa principal era la diferencia de personalidades, Edgar era un hombre silencioso que prefería la soledad de su estudio en donde pasaba horas enteras, Luise era una mujer muy determinada y llena de energía. Con el tiempo, las fricciones fueron insalvables y para no afectar a su hijo, lo enviaron con un familiar esperando que todo volviera a la calma, pero su madre comenzó a presentar más dificultades para vivir con Edgar. “Ella tenía una increíble energía y una intensidad muy grande, así que sus emociones se tornaban en agresividad. Eso debe haber sido muy duro para mi padre”

Michael Ende inició la escuela elemental en 1936 y cuatro años después sus padres decidieron mandarlo a la escuela primaria, pasó el examen de admisión a la Escuela de Humanidades Maximilian -escuela primaria en Munich enfocada a las humanidades-, pero al fracasar en su evaluación de final de año, fue obligado a repetir el curso. Su fallo académico le afectó mucho y pensó en el suicidio “¡Dios mio!” exclamaba cuando le preguntaban acerca de su días en la escuela, “fui terrible en la escuela, perdía la esperanza en clases, y vivía en constante terror por tener que volver al día siguiente. Para mi la escuela fue una larga y gris prisión a la que estaba sentenciado por un tiempo indefinible. Los dos últimos años fueron un poco mejor –el curso fue cerrado por los nazis y reabierto después de la guerra-, pero era muy tarde para hacer una real diferencia. Verdaderamente quede traumatizado por la escuela”.

Edgar fue llamado a filas en 1941; normalmente todos los chicos de 12 años eran requeridos para la Juventud de Hitler, pero Michael encontró una alternativa, se enroló en la escuela hípica de las SA en donde aprendió a montar a caballo.


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Recopilatorio de los mejores artículos en español sobre la vida y obra de Michael Ende, autor de La historia interminable y Momo. Escritor alemán de la postguerra, nacido en Garmisch-Partenkirchen, el 12 de Noviembre de 1929 y muerto el 28 de Agosto de 1995 en Stuttgart,

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